CONSEJO para un sueño sano
Los primeros síntomas (riesgo de sensibilización y desarrollo de asma) se manifiestan en personas sensibles a determinados ácaros por gramo de materia provenientes de la ropa de cama. Ya se alcanza este límite de sensibilidad a partir de 1 a 2 meses después del primer uso de la ropa de cama. 500 ácaros por gramo de tela representan un riesgo elevado para el desarrollo de asma agudo. Se recomienda por tanto un lavado regular. Almohada y funda nórdica a 95°C, sábanas, fundas y mantas a 60°C, colchón equipado con una funda impermeable a los alergenos.
CONSEJO para un sueño con toda seguridad
« Debemos prestar atención a lo que nosotros entendemos por seguridad de la ropa de cama, en lo que concierne a la muerte súbita del lactante. Sólo existe peligro cuando el bebé esconde la cabeza debajo de la ropa de cama. Cuando la cabeza de un niño está perdida entre las sábanas, poco importa el tipo de ropa de cama utilizado.
El riesgo de que un bebé esconda la cabeza debajo de la ropa de cama se reduce al mínimo cuando las sábanas son cortas y están bien tendidas. Si un bebé no esconde la cabeza debajo de la ropa de cama, no existe el riesgo de sobrecalentar, ya que la evacuación de calor se produce el 80% por la cabeza permitiéndole seguir respirando con normalidad. »
Fuente: Fundación de Consumidores y Seguridad – Ámsterdam
Sabía que…
* la alergia a los ácaros es la mayor causa de asma en los niños,
* la exposición precoz (de bebés) a los alergenos que representan los ácaros aumenta considerablemente el riesgo de desarrollar asma a una edad más avanzada. El plazo decisivo es relativamente corto: 3 a 6 meses después de nacer.
Los datos arriba mencionados se basan en una serie de estudios científicos.
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